El Salto de Chira es una central hidroeléctrica reversible o bombeo, que se fundamenta en aprovechar el desnivel existente entre el embalse superior (Chira) y el inferior (Soria), con el objetivo de almacenar energía renovable no aprovechable de otra manera, pero sí en forma de agua.

El proyecto es una respuesta para luchar contra la emergencia climática en uno de los territorios que más va a sufrir sus efectos adversos. El 90% del territorio de Gran Canaria presenta un riesgo alto o muy alto de desertización, las calimas y las sequías son cada vez más frecuentes, el aumento del nivel del mar puede suponer un retroceso en las playas canarias… Necesitamos soluciones urgentes.

Una solución para
dos problemas

Almacenar energía limpia
El aumento de las energías renovables en Gran Canaria nos sitúa ante el reto de almacenarlas en los momentos en los que haya excedentes (cuando la demanda sea menor que la energía generada), para poder ser utilizadas cuando sean necesarias.
Hace falta agua
El cambio climático ya ha producido una alteración en las lluvias, siendo estas cada vez más escasas, especialmente en la zona sur de la isla. Esto pone en jaque al sector primario y a la masa forestal. Es vital subir agua desalada a las presas.

¿Cómo funciona la central hidroeléctrica?

Cronología

Subrogación a Red Eléctrica

El anterior proyecto realizado por Endesa se transforma para convertirse en una Central hidroeléctrica de almacenamiento por bombeo, una central Innovadora al servicio de la transición energética y se adjudica a REE en aplicación de la ley 17/2013

Se presenta el proyecto Reformado

Se presenta el primer proyecto de almacenamiento adaptado a las nuevas exigencias de penetración de energías renovables, garantía de suministro y seguridad del sistema

Se presenta el proyecto Modificado I

Este proyecto de la central se prepara para poder dar una respuesta rápida a las necesidades del sistema eléctrico y poder atender a la variabilidad de las energías renovables

Se presenta el proyecto Modificado II

Este proyecto avanza en la protección y reducción del impacto medioambiental por las alegaciones del Cabildo limitando la afección al paisaje, flora, fauna y patrimonio y cuantifica en 700.000 m3 el excedente de agua que se destinará a sector primario, lucha contra incendios y reforestación

Presentación «Salto de Chira»

El Cabildo presenta “Salto de Chira” el proyecto que incluirá la Central Hidroeléctrica la gestión de los 700.000 m3 de agua, la restauración ambiental del barranco, la puesta en valor del patrimonio hidráulico de las Presa de Chira y Soria y la participación ciudadana. 

A la vanguardia
en sostenibilidad

Una de las principales fuentes de emisiones contaminantes en Canarias es la producción de electricidad a partir de combustibles fósiles. El Salto de Chira, con su diseño innovador, situará a Gran Canaria a la vanguardia de la sostenibilidad reduciendo las emisiones de CO2 un 20% y generando 3.500 puestos de empleo “verdes” vinculados a las energías limpias y a la mitigación del cambio climático.

  • Soberanía energética

    El Salto de Chira será el gran almacenamiento limpio que necesitamos para poder alcanzar entre un 51% y un 70% de generación de energías renovables en Gran Canaria. Contamos con recursos propios como el sol, el viento, el agua y queremos ponerlos al servicio de la sostenibilidad, pero necesitamos poder almacenar esa energía renovable. De esta forma, seremos una isla más sostenible y conseguiremos romper la actual dependencia del exterior para la producción de electricidad.

  • Soberanía alimentaria

    El desarrollo de nuestra agricultura y ganadería es fundamental para conservar nuestro paisaje, ofrecer oportunidades de empleo e ingresos a las poblaciones rurales y reducir las emisiones contaminantes procedentes de la importación de alimentos. En estos momentos el principal impedimento para el sector primario es la escasez de agua, por lo que los 700.000 metros cúbicos de agua que proporcionará el Salto de Chira nos permitirán dar un impulso decisivo a la soberanía alimentaria.

  • Soberanía hídrica

    En 2019 las precipitaciones fueron un 50% inferiores a lo normal en muchas zonas del archipiélago, en apenas 20 años hemos tenido cinco grandes sequías y el 90% del territorio de Gran Canaria presenta un riesgo alto o muy alto de desertificación. La gestión del agua es fundamental para la supervivencia, por lo que los 700.000 metros cúbicos de agua impulsados a la cumbre son fundamentales para combatir los efectos del cambio climático. A esto se suman los proyectos para aumentar el ahorro y la reutilización del agua a través de la depuración.

Protección
medioambiental

Al aprovechar las presas ya construidas, este proyecto permitirá garantizar la protección de los valores medioambientales, paisajísticos y etnográficos del Barranco de Arguineguín. El Cabildo de Gran Canaria aprovechará los trabajos para llevar a cabo un plan de restauración ambiental destinado no solo a compensar los impactos de las obras sino a eliminar flora invasora y conseguir mejorar el actual estado de conservación del espacio. Además el constante volumen de agua en las presas tendrá efectos beneficiosos sobre el conjunto del ecosistema.

Nuestra meta:
la ecoísla

El Salto de Chira es un paso importantísimo en el cambio de modelo de desarrollo que necesita Gran Canaria. Debemos avanzar hacia una isla más sostenible, con soberanía energética, hídrica y alimentaria. Una isla que apuesta por las energías limpias, por la conservación del medio ambiente, por la innovación y la economía circular. Un territorio que defiende su identidad y garantiza los derechos de todos sus ciudadanos y ciudadanas. Esa es la ecoísla que queremos.

Preguntas frecuentes

La energía solar y la eólica son energías “no gestionables”; esto es, a diferencia del gas o el petróleo, no podemos decidir (gestionar) cuándo producir la energía que necesitamos, sino que ésta se genera cuando hay sol o viento. Esto provoca que haya ocasiones en las que se está generando mucha energía porque hay mucho viento o sol (por las noches en el caso de la eólica o los fines de semana en ambas) que no se puede utilizar porque no hay demanda suficiente y se pierde (actualmente se pierde en Gran Canaria en torno al 20% de la energía renovable). También ocurre al contrario, ocasiones en las que hay mucha demanda de energía pero no hay suficiente viento o sol para producirla.

La solución a este problema es el almacenamiento tanto a gran escala como a pequeña. En este caso, Salto de Chira aprovechará la energía sobrante en el sistema cuando no haya demanda suficiente para bombear agua a la Presa de Chira, dónde quedará almacenada, para volver a transformar esa agua en energía a través de un salto hasta la Presa de Soria que mueve unas turbinas y genera electricidad cuando sea necesaria.

Una planta potabilizadora ubicada en Santa Águeda (Arguineguín) desalará agua del mar. Cuando las centrales solares y eólicas de Gran Canaria estén produciendo más energía de la que se está consumiendo, se utilizará ese excedente para bombear esa agua hasta el embalse de Chira en el que quedará almacenado. Cuando sea necesario, porque no hay suficiente viento o sol, se dejará caer esa agua hasta el embalse de Soria, lo que impulsa unas turbinas que generarán energía limpia y renovable.

Además en este proceso se generará un excedente de unos 700.000 metros cúbicos de agua que serán utilizados para impulsar la agricultura y la ganadería en la cumbre de Gran Canaria, para la reforestación, la lucha contra los incendios forestales y, en general, para frenar la desertización de la isla, uno de los principales problemas ambientales que afrontamos derivados del cambio climático. Además de los beneficios para el ecosistema que implica tener las presas llenas de agua durante todo el año.

Salto de Chira es una infraestructura de almacenamiento y gestión de energías renovables “no gestionables”, por lo que permitirá aumentar la producción de energía solar y eólica en Gran Canaria en un 36% y conseguir así que las energías limpias supongan entre un 51% y un 70%, ayudándonos a alcanzar los objetivos marcados tanto por la Unión Europea como por el Gobierno de España, a través del Ministerio de Transición Ecológica.

Permitirá una fuerte reducción de las emisiones contaminantes de dióxido de carbono de más de un 20% y estabilizará el sistema, permitiendo eliminar los ceros energéticos. La reducción de las importaciones de combustibles fósiles ahorrará 122 millones de euros anuales de los costes de generación de energía en la isla. Además estaríamos utilizando recursos endógenos (como son el agua y las presas ya construidas) reduciendo la dependencia del exterior y avanzando en soberanía energética.

También permitirá bombear agua hacia la zona de Gran Canaria que más sufre la escasez de lluvias provocada por el cambio climático, con los consiguientes beneficios medioambientales para la reforestación, la recuperación de ecosistemas, etc. Además, el proyecto generará unos 3.500 puestos de trabajo y una inversión de cerca de 400 millones de euros.

El presupuesto del proyecto son 391 millones de euros, una inversión que realizará la empresa que tiene la concesión administrativa, Red Eléctrica de España (REE). Una vez construida la central, REE pagará al Cabildo de Gran Canaria un canon anual de 6 millones de euros que la institución ya se ha comprometido a invertir para abaratar el coste del agua para el sector primario.

Se trata de un proyecto público promovido por el Cabildo de Gran Canaria, a través del Consejo Insular de Aguas, propietario de las presas de Chira y Soria, aunque se trata de un proyecto estratégico en el que también intervienen el Gobierno de Canarias y el Gobierno de España. La central también será pública, aunque será construida y operada en régimen de concesión administrativa por Red Eléctrica. Red Eléctrica de España es una empresa semipública, ya que un 20% de sus acciones pertenecen al Estado, que es el único accionista que supera el 3% y el resto no puede vender a otros accionistas, sindicarse o a eléctricas.

El Cabildo realizó la concesión a REE por obligación legal, ya que la Ley 17/2013 establece que este tipo de instalaciones tienen que estar gestionadas por el operador del sistema, que en España es en exclusiva Red Eléctrica. Es decir, es quien realiza en exclusiva el transporte de la energía y garantiza el correcto funcionamiento del sistema de suministro eléctrico, así como la continuidad y seguridad del suministro de energía eléctrica.

El principal impacto medioambiental de las centrales hidroeléctricas de bombeo es la construcción de las presas, que en este caso llevan construidas más de medio siglo, con lo que la afección es mucho menor que en otros proyectos similares. Además, el Cabildo lleva años trabajando para presentar modificaciones del proyecto para reducir los impactos negativos de la obra sobre el medio, consiguiendo una considerable mejora.

Impactos sobre espacios naturales protegidos

La implantación total del proyecto sobre la superficie de Gran Canaria será de unos 200.000 metros cuadrados que, comparado con la superficie de la isla, supone un 0,013%. Además, las obras se desarrollan parcialmente en la zona de transición y amortiguación de la Reserva de la Biosfera, con una superficie de 42.000 metros cuadrados, lo que supone 0,0041% sobre la superficie de la Reserva de la Biosfera.

Con respecto a los aspectos ambientales, desde los objetivos de la Reserva de la Biosfera se establece, “promover e impulsar la integración de forma armonizada entre humanos y naturaleza para el desarrollo sostenible”, quedando este proyecto para la descarbonización de Gran Canaria en perfecta sintonía con el objetivo anterior.

El proyecto es compatible y resulta asumible con los 3 espacios protegidos de la Red Natura 2000 en los que se desarrolla; ZEC Macizo de Tauro II, ZEC El Nublo II y ZEC Franja Marina de Mogán. Además se establecerán medidas compensatorias en la evaluación de impacto ambiental.

El Cabildo de Gran Canaria se ha comprometido a aprovechar las obras para llevar a cabo un proyecto de restauración ambiental del Barranco de Arguineguín, para eliminar plantas invasoras como cañaverales y rabo de gato, para conseguir mejorar el estado de conservación del paraje y de las especies vegetales y animales presentes en él.

Tendido eléctrico

Con respecto al proyecto inicial, se ha conseguido una reducción del 42% de las torretas eléctricas, especialmente la de 23 torres en la zona de las presas, que eran las que más impacto tenían. La propuesta del Cabildo de Gran Canaria es que el tendido sea 100% soterrado, pero ahora mismo se han presentado para evaluación del Gobierno de Canarias 4 propuestas de trazado: totalmente aéreo, trazado totalmente soterrado (la opción que defiende el Cabildo) y dos trazados mixtos aéreo-subterráneo, uno para la ladera oeste del barranco y otro por la Degollada de Cortadores. 

Instalaciones

La caverna consta de dos zonas diferenciadas, una para las turbinas accionadas por el agua y otra para equipos eléctricos. Sus dimensiones máximas son de 24,19 metros de anchura y una altura de 33,29 metros. Se ha dicho erróneamente que esta caverna tiene las mismas dimensiones que la Catedral de Santa Ana, pero lo cierto es que son muy inferiores, ya que la Catedral de Santa Ana cuenta con una anchura de 50 metros y su altura supera los 50 metros.

Desde el punto de vista paisajístico, las principales instalaciones van soterradas, por lo que, una vez terminada la obra, no serán visibles.

Tierras extraídas y explosivos

Las obras, considerando el aumento de volumen del material tras la extracción y el material reutilizado dentro de la propia obra, generan un excedente final de unos 666.000 metros cúbicos. Estos excedentes, que primero se emplean para crear una necesaria plataforma temporal de trabajo, serán finalmente empleados en la restauración de zonas degradadas en la desembocadura de Arguineguín y en la zona de Chira.

Para la ejecución de las obras, las necesidades de explosivos son menos de la mitad de los que se están empleado en el tramo final de la carretera de La Aldea o los que se emplearon en la ampliación de la autopista desde Puerto Rico hasta Mogán. Esta comparación denota con meridiana claridad que el volumen de material que es necesario extraer para la ejecución de las obras es muy inferior. Respecto al uso de hormigones, la obra necesitará 55.000 metros cúbicos, es decir, menos de una cuarta parte de lo que se utilizó para construir la Presa de Soria.

Nuevas carreteras y accesos

Los accesos superficiales se han diseñado con el criterio de aportar una mejora a los vecinos de la zona en el entorno de Lomo La Palma en Chira y en Las Filipinas. Estos accesos suman un total de unos 9 kilómetros, de los cuales 3,5 kilómetros son de nueva ejecución en la zona de las presas para el acceso a las tomas en los embalses.

Desaladora y Salmuera

Para la incorporación de la salmuera al medio marino, que se producirá fuera de la ZEC Franja Marina de Mogán y sin afección a sebadales, inexistentes en esa zona, el emisario estará dotado del sistema de dispersión más eficiente existente, el difusor tipo Venturi, garantizando que el incremento de la salinidad es únicamente de 0,2 unidades, un 90% por debajo del máximo admisible para el grupo de especies más sensibles.

En conjunto los impactos sobre el medio serán mucho menores que los beneficios medioambientales del proyecto, tanto por el ahorro de emisiones contaminantes, de la importación de hidrocarburos o por la disponibilidad de 700.000 metros cúbicos de agua al año que permitirán luchar contra la desertización.

La transición energética, es decir, el paso de un sistema energético basado en energías fósiles a otro basado en energías renovables, necesita de una gran capacidad de almacenamiento. Las dos principales tecnologías que permiten almacenan energía son las baterías y las centrales hidroeléctricas (aunque hay otras en investigación, cómo el hidrógeno). Salto de Chira almacenará 16 horas para los 200 MW de potencia instalada, valor muy superior al almacenamiento máximo actual de la batería de litio más grande del mundo, cuyo almacenamiento es ligeramente superior a 1 hora.

Las baterías son complementarias, pero nunca podrían sustituir a la central planteada, ya que un sistema de baterías comparable a la central sería entre un 9 y 38 veces más caro y generarían una mayor cantidad de CO2. Además, la mayoría de las baterías utilizan minerales provenientes de países empobrecidos y nos seguirían haciendo dependientes. En resumen, las baterías son más caras, menos eficientes y más contaminantes que la central y no cuentan con el beneficio del excedente de agua de este proyecto.